La niña, una soñadora incansable

Tuve varios trabajos en los que no fui feliz. Buscaba cambiar a cada rato porque había algo adentro mío que lo necesitaba y así me la pasé, de uno en otro buscando un algo. Y busqué, busqué, mientras no encontraba sentido, ni rumbo a lo que hacía. ¿Tanta energía entregada a qué?

A veces viajaba llorando, con angustia creyendo que los motivos eran otros, pero hoy, después de casi 13 años, me doy cuenta que esas lágrimas de infelicidad fueron porque no tenía lo mío propio. Mi espacio, mi empresita.

¡Y m*erda que costó eh! No solo encontrar lo que de verdad quería, sino apostar, jugármela y no bajarme a la primera de cambio que se ponía difícil. Eso es tener alma y garras para emprender, para crear desde cero y crecer. Porque siempre se crece, siempre. Incluso cuando crees que estás estancado o retrocediendo.

Hace más de 10 años que pude encontrar estabilidad, pero hace 5 que tengo MI ESPACIO, MI PROYECTO, MI HIJO, que me dio y me sigue dando mucho placer y orgullo. Formé equipo con seres maravillosos que disfrutan de mi creación y este año (2024) de tantísimo crecimiento logré lo que para mi era inalcanzable, y casi imposible. Y ahí, fue cuando me recordé a mi de chiquita, la soñadora incansable, volví a conectar con ella hoy y me vino a decir: ¿Viste que solamente te faltaba creer en vos y en tu poder para crear y transformar? Ahora si, RECIBÍ y DISFRUTÁ que el mundo es tuyo.

- Estar en la búsqueda constante es para encontrarte siempre a vos -

¡Gracias por leer!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo viejo funciona

∞ 𝑬𝒍𝒔𝒂 • 𝒎𝒊 𝒂𝒎𝒖𝒍𝒆𝒕𝒐 ∞

Un nido