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Mostrando entradas de junio, 2025

¿No es amor?

No es amor, pero sus miradas se cruzaron y se desearon. Después de 2 años, se encontraron y sus almas conectaron a un nivel sublime. No es amor, pero él con su personalidad la despertó a ella. Y ella pudo ver que podía tener el mundo y la vida de sus sueños gracias a él. No es amor, pero cada vez que se veían se comían con la mirada y no había silencios, las charlas eran interminables. No es amor, pero el tiempo se detenía cada vez que compartían una cena con vinito, charlas existenciales y risas de por medio. No es amor, pero sin tocarse se excitaban y cuando sus cuerpos se acercaban, la respiración se agitaba. No es amor, pero no podían dejar de mirarse sin desearse hasta vibrar en sexo. No es amor, pero en cada encuentro la conexión escalaba mil niveles más y sentían que se pertenecían el uno al otro. ¿Todo eso no es amor? Y entonces, ¿qué es amor? ¿Tal vez sea la conexión casual de dos almas en un momento inoportuno? Tal vez, quizás... pero fue tan inesperadamente mágico que se hay...

Lo viejo funciona

En un mundo que hoy vive tan aceleradamente, mi hobby favorito es ir a bares o restaurantes y sentarme a observar alrededor. Mirar que hacen las personas que están sentadas en otras mesas. Escuchar sobre qué hablan. Si es que están hablando, si es que sueltan el celular y conectan para charlar mirándose a la cara. Es mitad de semana y mientras espero que me traigan mi plato de sorrentinos, en la mesa de al lado hay 5 personas. A simple vista, pareciera que son una familia. Un padre y sus 4 hijas. Y pienso: "Qué lindo que puedan compartir un almuerzo en la vorágine de la semana, no?" Pero escucho mucho silencio, entonces levanto la mirada y veo la típica realidad: cada uno con su celular en la mano, scrolleando, metidos cada uno totalmente en su mundo. Estaban sentados en una mesa para compartir, pero desconectados entre sí. Yo no soy la excepción igual. Yo también estaba metida en mi celular, pero, incluso estando sola, mi mente a veces me lleva a un recreo, suelto el teléfon...