Bendita yo • soy conmigo

Volver a reconocerse. Volver a mirarse. Mirarse para adentro y gustarte. Ahora y en una foto de antes, mucho antes. Te ves y te reconoces, pero distinta. ¿Y si siempre fuiste la misma pero no te dabas cuenta? ¿Y si no te mirabas como te miras ahora? Algo cambió, pero al mismo tiempo no.

Volver a mirarse en una foto vieja y reconocerte que estabas ahí, pero que tu luz no brillaba tanto como ahora, pero ahí estaba. Solo que ahora querés que brille con más fuerza para reconocerte, para lograr verte y ser vos, simplemente vos con vos misma. Nada, ni nadie más. Y te gustas mucho. Que privilegio gustarse a uno mismo, pero también es un logro de mucho trabajo interno.

¡Gracias por leer!

Comentarios

Entradas populares de este blog

La receta del olvido

La reposera me habló

El colador de los recuerdos