El estudio del corazón
Una vez en terapia, mi psicóloga me dijo: "Si la vida fuera lineal estaría muerta, por el contrario si tiene picos, altos y bajos, significa que hay vida, como en un ecocardiograma." Sí, el estudio médico del corazón. Me dejó pensando en el resultado de ese estudio después de que te rompen el corazón. "Andá tranquila, tu corazón está perfecto", me dijo la doctora, pero ¿cómo le explicaba que, en realidad, lo tenía partido en mil pedazos?
Nos encontramos en 1995, en 4° grado. Éramos compañeros de clase y mi primer recuerdo es que cuando nos tocó hacer un trabajo en grupo, me hacía reír mucho. Compartimos hasta la secundaria. En 2003, cuando egresábamos, nos hicimos más amigos, bah, más que amigos. Siempre sentí una familiaridad, una seguridad y paz con él. En sus manos, sus abrazos, su olor. Tuvimos un amor adolescente fugaz de 2 meses para que 3 años después me diera cuenta que lo amaba con todo mi ser. Era él. Yo sabía. Fui la primera de los dos que dijo: te amo. Él, temeroso, por ese pasado adolescente donde yo fui quien se había ido. Hasta que un 9 de abril del 2007 llegó el "¿querés ser mi novia?". Ese día éramos fuego, amor, felicidad extrema, sentí que los dos estábamos tocando el cielo con las manos. Y a partir de ahí construimos mucho, crecimos juntos por 17 años. Convivimos; hicimos nuestra casita soñada; Balto, nuestro perro; vacaciones; nos casamos con mucho amor. Todo soñado. Pero hace casi 3 meses que a él lo sorprendió el desamor repentino y yo, acá intentando recalibrar la brújula de mi corazón y sanando otra herida profunda en mi alma. Todo bien con Disney y Cris Morena, pero me hicieron creer que los finales felices eran de una sola forma y no.
Gracias, H. Casciari - Abril 2025
Comentarios
Publicar un comentario