Un nido
Salí de mi casa. En realidad, salí a la vida. A una como ahora quiero hacer yo a cada hora, a cada minuto, a cada segundo. Entré al bar, me senté en la barra. Éramos mi favorito, un Aperol Spritz, y yo. Apreciaba la ambientación. La música no la reconozco, pero cada canción tiene un mensaje para mí o es lo que quiero interpretar. Una que dice: "cuidarte siempre a vos en la derrota, hasta el final, el final".
Sigo observando, miro para afuera y veo un nido. Un hogar. Está pegado a una ventana. Y mientras sigue la misma canción, "voy a salir a buscar todo lo que quiero, voy a derrumbar mi casa y empezar de nuevo", pienso: ¿Qué es un nido? ¿Un hogar o simplemente una casita para pajaritos? El nido es hogar. El hogar es nido. Se construye con calidez. No es muy grande. No tiene muchos metros cuadrados. Los que viven adentro están cerquita, se amuchan, se dan calorcito y se duermen todos juntos. Otra parte de la misma canción: "voy a hacer lo que yo quiera hacer esta vez, voy a hacer lo inesperado" y sigo pensando en quienes están adentro de ese nido: ¿Sueñan? ¿Qué sueñan? ¿Qué ese hogar va a ser para toda la vida? Puede ser porque a veces elegimos creer en esa seguridad ficticia como pulsión de vida y proyectos, aunque nada es para siempre porque siempre es hoy. Ya lo decían los poetas Cantilo & Cerati. Y ahora suena Parque Acuático de El Kuelgue. Lindo tema para cerrar esta noche random y muy mía. Fiel a mi estilo: espontánea.
"Y la panza de mi vieja es el único lugar al que quiero volver"
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